¿Regalar un conejo como mascota?

Regalos de cumpleaños
Regalar un conejo como mascota

Saber qué regalar a un amigo u otra persona especial puede ser uno de los peores quebraderos de cabeza cuando se acerca la fecha del aniversario, cumpleaños, las festividades navideñas, o simplemente cuando es preciso reciprocar un gesto amable que esa persona ha tenido contigo. Cuando todas las cosas industriales te parecen insuficientes, es entonces cuando regalar algo vivo, una planta, una mascota, puede salvarte de la terrible indecisión.

Las plantas son hermosas, purifican el aire y pueden ser el complemento ideal para una decoración exquisita. Pero con una planta, por deslumbrante que esta sea, no puedes interactuar como una mascota. Y es ahí, donde puedes decidirte sin más dilación por regalar un hermoso conejillo, tan adorable y suave al tacto, tan perfecto para acariciar y para jugar.

Si lo que tu amigo o persona especial necesita es alguien con quien conversar, con quien extenderse en divagaciones filosóficas, entonces le dices que te llame a ti, que para eso sí eres tú el ser irremplazable, a quien llamar amigo.

Razones que hacen del conejo una buena opción para regalar como mascota

Una de las razones a considerar ante la indecisión de qué animal puede ser la mascota ideal para un regalo singular, es la posibilidad de que ocurra el contagio de enfermedades infecciosas, transmitidas por el animal. En ese sentido, los conejos resultan una opción fantástica, pues de por sí no son portadores de enfermedades transmisibles al ser humano. Además, no requieren cuidados veterinarios exagerados, sino una revisión básica de su estado de salud.

De igual modo, para quienes adoran el contacto con los animales, los conejos son amistosos, dispuestos a la interacción y a crear una relación cercana, de afecto, con su dueño. Pueden ser tan fieles como un perro, y responderán cuando se les llame por su nombre.

También se adaptan bien a la convivencia en casa, los rituales y modos de vida de la familia.

Así, mientras se sientan atendidos, mediante el suministro de sus alimentos, agua y cuidados esenciales, el conejo se convierte en un miembro más del hogar.

Consejos para cuidar debidamente de tu conejo

Sin embargo, no obstante las todas las ventajas que posee el conejo para ser elegido como mascota a regalar, es preciso considerar algunos aspectos que pueden hacer más efectiva la elección del ejemplar. Hemos pedido consejo al responsable de www.conejos.wiki, y éstas son algunas de las claves que nos ha dado a la hora de regalar un conejo como mascota.

Un aspecto esencial es la raza, que determina el tamaño del animalito, y que se debe escoger en dependencia del espacio disponible en casa.

De igual modo, la higiene será siempre la garantía de una convivencia armónica. Al garantizar un sitio exclusivo para que realice sus necesidades, se evita encontrar sorpresas desagradables a nuestro alrededor, y se alejan los olores no deseados. Los expertos de Zooplus nos han recomendado cambiar su bandeja de alimentos al menos una vez a la semana.

Y un inconveniente puede ser que su esperanza de vida no es demasiado prolongada. Por ello, puede ser contraproducente encariñarse demasiado con estos animalillos, de modo que sea muy dolorosa su pérdida cundo llegue el momento inevitable.

Otros consejos para la convivencia en casa

Otros consejos útiles pueden ser que, una vez en casa, se les busque otro conejo como compañía, pues son más felices cuando tienen cerca una pareja.

Si debes escoger entre hembra o macho, se dice que las hembras suelen ser más tranquilas, menos a la defensiva que los machos en temporada de celo.

En cuanto a la alimentación, como leemos en este artículo de Purina, es preciso ser muy cuidadosos y no suministrar cualquier cosa, para preservar su buena salud y estado de ánimo. Las verduras y el pienso son los alimentos que más prefieren y que pueden garantizarles un peso adecuado.

Además, mucho ojo con proporcionarles demasiada libertad, es mejor reservarles un sitio bien delimitado en una habitación para él, o una jaula. Si se les deja sueltos de noche, se corre el peligro de que roan objetos de casa, no por maldad, sino por puro instinto que no pueden controlar.